domingo, 10 de mayo de 2009

Historia Coalcoman








Coalcomán es la tierra donde nació Natalio Vázquez Pallares, nunca imaginé llegar a amarlo tanto. Natalio nacio y crecio en la casona familiar, en la calle de Madero número 66.

Mmi amor por ese lugar nació, por las enseñanzas de mi padre.

Me contaba de su abuelo, de su padre, de sus tíos, de su infancia, de cómo no había carretera, del gran corazón de su gente y también me mostraba las grandes riquezas que esa región tenía.

Me asombraba el que de ese lugar tan pequeño y alejado, hubiesen salido personajes tan importantes, me impresionaba ese tesón que tenían por salir adelante, me los imaginaba como recorrían kilómetros y kilómetros a pie o en bestias, para llegar a un lugar dónde poder estudiar, llegar a tener conocimientos para salir adelante.

Siempre tuve el anhelo de entenderlo, de estudiarlo, de dar a conocer a propios y extraños la gran riqueza que ahí se encuentra.

Siempre me impresionó mucho pensar la gran importancia que ha tenido a lo largo de la historia estatal y nacional, a pesar de estar lejos de todo....


Coalcomán vale mucho. Vale por lo que fue, por lo que es, y por lo que puede ser.




Natalio Vázquez Pallares consideraba el conocimiento como el único medio para obtener la verdadera libertad, ya fuese individual o de los pueblos.

De ahí, su anhelo de que su casa natal fuese museo regional, el cual albergara la historia de la región desde la prehistoria hasta nuestros días. Estaba convencido de la necesidad de que los pueblos conozcan sus raíces, su historia, para que se reconozcan y valoren.

En 1946 escribió un libro sobre Coalcomán: Un nuevo régimen de propiedad y un pueblo (ensayo histórico sobre Coalcomán). Consideraba importante y necesario el conocer sobre sus orígenes y su participación en el devenir de la historia de nuestro país.

Coalcomán es sin duda un sitio excepcional, digno de ser estudiado y valorado en lo histórico, en lo cultural y riquezas naturales.

Sobre Coalcomán sabemos que era comunidad indígena de origen náhuatl, eran grandes flecheros, tenían la encomienda de resguardar las costas para impedir o denunciar cualquier desembarco en tierras michoacanas.

Sabemos que en 1805, el Real Tribunal de Minería determinó establecer una ferrería para producir fierro y acero, necesaria para el desarrollo de la minería. En 1807 se produjo fierro de buena calidad, enviándose remesas a las minas de Guanajuato, Pachuca y Zacatecas. Se sabe que ahí se acuñaban las monedas de la Nueva España, por la gran cantidad de oro, por lo cual a Coalcomán se le denominó: Motín del Oro.

En octubre de 1810, poco después de iniciada la insurrección por la Independencia, las tropas insurgentes al mando de José Calixto Martínez y Pedro Regalado llegaron a Coalcomán, apoyados por los indígenas se apoderan de las instalaciones de la ferrería y se elaboraron cañones, armas y municiones para defender la causa. Las municiones de fierro hechas en Coalcomán fueron una innovación, pues los realistas no las sabían hacer, las que ellos utilizaban eran de bronce. La noticia de que los insurgentes se habían apoderado de la ferrería y que estaban fabricando armas y municiones alarmó a las autoridades virreinales de Colima y de Nueva Galicia, las cuales mandaron dos divisiones bajo el mando de Juan Nepomuceno y de Miguel de la Mora sobre Coalcomán. La toma de Coalcomán por parte de los realistas se llevó a cabo el 29 de noviembre de 1811.